La mente es poderosísima y a quien le quede alguna duda que mire a su alrededor durante unos instantes. Al primero que se le ocurrió la brillante idea de querer volar y fabricó un artefacto que pudiese hacerlo lo consiguió gracias a su poder mental.
Por tanto, nuestra mente tiene la capacidad de ser influida para crear. Aunque no estamos hablando de nuestra mente consciente y racional, esa mente pensante y reflexiva que analiza la información y le da validez o no. Sino de nuestro subconsciente, esa parte primitiva conectada con nuestros sentidos y que es tan sugestionable. Es la que nos hace responder de manera automática ante los eventos y circunstancias de nuestro día a día, esa que muchas veces nos hace preguntarnos, ¿pero por qué he hecho eso?, ¿por qué he respondido así?, ¿por qué he terminando follando con ese tío que sé que no me quiere y tampoco yo lo quiero a él?
Hoy queremos compartir con vosotros y vosotras nuestra aventura de ayer. Una de nosotras quería que le echasen el tarot. Y las demás, que nos apuntamos a un bombardeo, nos unimos encantadas. Allí nos vimos las locas del coño y mujeres de ciencias en una especie de santuario, decorado con ninfas, hadas, vírgenes, signos del zodiaco, ramilletes de olivo, laurel y romero, y todo lo que os podáis imaginar. Eso sí, la estancia era muy cómoda. Entramos todas con la interesada y nos sentamos a sus espaldas, todas juntitas en un sofá, dándonos calorcito coñil.
Pues de esa guisa estábamos, unas más abiertas que otras, escuchando a la tarotista cuando se puso a decir cosas que efectivamente eran verdad. Es entonces cuando te preguntas, ¿cómo coño unas simples cartas pueden haber sacado a la luz esa información?, ¿es que esta mujer interpreta muy bien el lenguaje corporal gracias a las miles de historias que escucha cada día?, ¿pregunta cualquier cosa que le puede pasar a cualquiera y a partir de ahí va tirando del hilo? Hemos de decir que hizo comentarios muy desacertados, pero otros dieron en la diana. Eso hace que tu mente se abra, que dejes de cuestionarla. Y esto, si lo sumas al hecho de que al pedir cita con una persona así ya vas predispuesta a creer y le otorgas un rol de autoridad se convierte en algo muy poderoso.
Es aquí donde entra la sugestión de tu mente, ¿pasará lo que te ha dicho la bruja porque, ya sea consciente o inconscientemente, haces que eso ocurra o se cumplirán sus predicciones en el futuro porque ese era realmente tu destino y ella lo ha podido leer en las cartas? En otras palabras, ¿tomas las decisiones y elecciones condicionado por lo que la tarotista te dijo porque aunque no te des cuenta eso quedó ahí marcado en tu mente? Por ejemplo, a una de nosotras le dijo que se iba a casar. Pues bien, ella ni se lo había planteado en toda su vida. No es una de sus ilusiones. ¿Llegará a casarse en el futuro porque ahora sí está abierta a ello debido a que se lo dijeron las cartas?
Sea de una forma o de otra, no podemos comprobar qué es realmente lo que ha llevado a que se cumplan los hechos, solo podemos afirmar que acertó.
Como dijo William Shakespeare: "El destino es el que baraja las cartas, pero nosotros somos los que jugamos"

No hay comentarios:
Publicar un comentario